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Los pilares de la modernización del Estado son elementos que orientan la transformación de la gestión pública para lograr instituciones más eficientes, articuladas y orientadas a resultados y a las necesidades de las personas.
En este artículo conocerás cuáles son los cinco pilares tradicionales, qué significa cada uno y cómo ha evolucionado este modelo con la Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública al 2030.
Tabla de contenidos
ToggleLos pilares de la modernización del Estado establecidos en la anterior Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública al 2021 buscaban articular los principales elementos necesarios para desarrollar una gestión orientada a resultados. Veamos cada uno de ellos:
El primer pilar busca que las decisiones y actividades de las entidades públicas respondan a problemas y objetivos claramente definidos, evitando que cada institución actúe sin una dirección común.
Las políticas públicas establecen qué problemas debe enfrentar el Estado y qué resultados busca conseguir. A partir de ellas, la planificación estratégica permite convertir esas prioridades en objetivos institucionales, indicadores, metas y acciones.
Este pilar es importante porque permite que las actividades cotidianas de una institución estén vinculadas con las necesidades reales de la población.
El segundo pilar busca relacionar el uso del presupuesto público con los resultados que el Estado espera producir para la ciudadanía.
No se trata únicamente de saber cuánto dinero gastó una entidad, sino de analizar qué se consiguió utilizando esos recursos.
Por ejemplo, en lugar de evaluar solamente cuánto presupuesto se utilizó en un programa de salud, una gestión orientada a resultados también debería analizar indicadores como cobertura, calidad del servicio o mejoras en la población atendida.
Este enfoque contribuye a mejorar la calidad del gasto público y a utilizar los recursos de acuerdo con las prioridades institucionales.
El tercer pilar busca organizar y mejorar los procesos mediante los cuales las instituciones producen bienes y servicios para la ciudadanía.
La gestión por procesos analiza cómo se desarrolla cada actividad desde que surge una necesidad hasta que se obtiene un resultado. Esto permite identificar pasos innecesarios, duplicidades, retrasos y oportunidades de mejora.
Por ejemplo, un trámite que anteriormente exigía cinco documentos, diferentes oficinas y varios días de espera puede ser revisado para eliminar requisitos innecesarios, integrar información y reducir tiempos.
El cuarto pilar busca contar con servidores públicos seleccionados y desarrollados de acuerdo con capacidades, mérito y desempeño profesional.
Las instituciones necesitan personas preparadas para diseñar políticas, administrar recursos, gestionar proyectos y brindar servicios públicos. Por ello, modernizar el Estado también implica profesionalizar el servicio civil.
El objetivo es que las entidades cuenten con funcionarios, directivos y servidores capaces de responder a las necesidades de una administración pública moderna.
El quinto pilar busca que las entidades utilicen información para conocer sus resultados, aprender de la experiencia y mejorar sus decisiones.
Una institución no debería limitarse a ejecutar actividades. También necesita saber si esas actividades están produciendo los resultados esperados.
Este pilar permite responder preguntas como: ¿se alcanzaron los objetivos?, ¿el servicio está funcionando?, ¿qué problemas aparecieron?, ¿qué debería modificarse?
El modelo actual mantiene esta lógica y la refuerza mediante el objetivo de fortalecer la mejora continua en el Estado.

La actual Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública al 2030 (PNMGP), aprobada mediante el Decreto Supremo N.º 103-2022-PCM, ya no organiza su modelo utilizando formalmente esos cinco “pilares”.
El enfoque vigente plantea cinco componentes, dos elementos transversales y cuatro objetivos prioritarios, colocando a las personas en el centro de las intervenciones públicas.
El primer componente busca que las políticas y regulaciones partan de una correcta identificación de los problemas públicos y estén sustentadas en evidencia.
Implica comprender las causas del problema, establecer objetivos claros y seleccionar intervenciones capaces de producir los cambios esperados.
La estrategia de intervención determina cómo participarán y se coordinarán las entidades para implementar una política en el territorio.
Busca mejorar la gobernanza sectorial, intersectorial e intergubernamental y establecer claramente las funciones y responsabilidades de cada institución.
Este componente se concentra en diseñar los bienes y servicios que recibirán las personas para atender sus necesidades y reducir brechas.
Su diseño debe considerar características territoriales, culturales, socioeconómicas, ambientales y de género, además de los recursos disponibles.
La gestión interna comprende los procesos, recursos, sistemas administrativos, capacidades y organización que permiten a las entidades producir bienes, servicios y regulaciones.
Aquí se encuentran aspectos como presupuesto, recursos humanos, procesos, abastecimiento, tecnologías, gestión de riesgos e integridad.
El componente de resultados permite medir qué efectos están generando las intervenciones públicas y si realmente contribuyen a solucionar los problemas identificados.
La lógica es pasar de medir únicamente actividades a analizar resultados concretos para las personas.
Y como componentes transversales, tenemos:
El Estado abierto busca incorporar transparencia, participación, integridad y rendición de cuentas en la relación entre las instituciones y las personas.
Significa utilizar permanentemente datos y evidencia para analizar el desempeño, identificar problemas y realizar cambios que permitan obtener mejores resultados.
Comprender los pilares de la modernización del Estado permite conocer cómo ha evolucionado la forma de gestionar las instituciones públicas en Perú. Entender ambos modelos resulta importante para analizar cómo las instituciones pueden utilizar mejor sus recursos, optimizar sus procesos, innovar y desarrollar servicios que respondan verdaderamente a las necesidades de la ciudadanía.
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